domingo, 5 de enero de 2020

GUERRA DE SEXOS.



Cada cual puede hacer lo que quiera sin perjudicar a los demás. Cada quien puede pensar diferente sin que ello sea motivo para señalar a ese sujeto o, incluso, para condenarlo. Cada quien puede expresarse como quiera sin llegar al irrespeto o agresión. Pero parece que hay quienes controlan el mundo protegiendo sus intereses moviendo ciertas fichas para controlarnos. Las fichas somos nosotros. Y para controlarnos nos duermen y nos dan consumismo haciendo creer que eso es un motivo de vida. Pero todo está ligado como un rompecabezas.

 Las élites iluminatis, el gobierno paralelo al gobierno de Estados Unidos, el verdadero y oculto gobierno (Aquí entra la exopolítica) que rige las leyes del planeta (Si en verdad estamos en un planeta) nos controla y hace esclavos de un sistema cerrado que se alimenta de lo que hacemos y, muy probablemente, de nuestros miedos, de ahí surge el sistema social en que vivimos y creemos es el correcto debido a nuestro adormecimiento.

Al ser miles de millones en el mundo es posible que esto sea un inconveniente para el control planetario y es cuando viene soluciones a cuenta gotas, no viene esas soluciones de inmediato porque no serían aceptadas por nosotros, por esa razón nos las dan poco a poco y es aquí cuando entro al tema a tratar; El falso feminismo que en realidad es un hembrismo que desea la extinción total del hombre.

Casi que empezó con las leyes que protegían a los homosexuales (Gays y lesbianas), cosa que en lo personal no lo veo mal, aunque mejor sería si se educara bien a nuestros hijos para evitar el rechazo hacia ellos y discriminación por sus ideas sexuales, políticas o religiosas, entre otras cosas. 
Antes de ellos fue con darles más derechos a las mujeres, cosa que siempre me pareció absurdo, esto no debería ser puesto que ellas deberían tener los mismos derechos que nosotros los hombres. Es hasta risible que salgan leyes que las protejan, esto no debería existir, ni siquiera debería haber existido la discriminación hacia ellas o su rechazo, rechazo que no existe en el campo sexual donde sí se les valora hasta que este acto se lleva a cabo y aparece de nuevo su discriminación. A decir verdad la mujer siempre estuvo subyugada a lo largo de la historia y en la religión, recordemos que María Magdalena fue lapidada por la misma iglesia al darle la imagen de prostituta. Siempre la iglesia rechazó a la mujer como si les tuvieran miedo de su levantamiento o poder en ese sector.

Después de las leyes que daban más oportunidades a ellas, llegó leyes que protegían a los homosexuales (Hoy día comunidad LGTBI) y después, a inicio de siglo 21, se formalizó el feminismo, a lo cual, muchas confunden con el hembrismo desatándose una serie de posibles sectas que si pudieran eliminarían al sexo masculino del planeta (Insisto, si realmente vivimos en un planeta esférico) ¿Qué es el feminismo? Igualdad de derechos con los hombres. Igualdad que a veces puede parecer falsa ya que muchas aprovechan para sacar beneficio de ellos, a tal punto que basta la palabra de una mujer para arruinar la vida de un hombre inocente. A esta situación hemos llegado de crear miedo en nosotros hacia ellas, de ponernos en una guerra a muerte como si todos los hombres fuésemos una plaga a la que hay que acabar. Se nos volteó los papeles. Siglos atrás las mujeres eran poca cosa quedando relegadas a la cocina y crianza de los hijos y hoy día los hombres estamos teniendo menos derechos entrando en lo que antes padecían ellas por el machismo (Que existe y no debería existir)

Una cosa es feminismo (Igualdad) y otra muy diferente el odio del hembrismo (El hombre es el enemigo) Pero aquí me contradigo al afirmar que basta la palabra de una mujer para joder a un hombre, ya que en muchos casos de violaciones sexuales los violadores son dejados libres por juezas. Nunca entenderé esto. ¿Y la justicia?

Nos están poniendo en una guerra de sexos sin sentido. Sí, es cierto que existe machismo y maltrato hacia ellas como también existe maltrato hacia hombres por parte de ellas. Yo fui maltratado por mujeres y golpeado. Estamos en el punto de que incluso es delito y penado decirle a una desconocida palabras como guapa, hermosa, mami. Es cierto que también depende del tono con que se diga, pero hemos llegado al punto en que es hasta delito mirar de cierta forma a una mujer, no sea que nos penen por una supuesta agresión sexual.

¿A qué conduce todo esto? A evitar cosas como la unión hétero, al matrimonio y especialmente, a la reproducción y disminución de la natalidad en el mundo, si a esto le añadimos las guerras y exterminio de países como Siria y demás podremos ver como la población mundial disminuye. Aquí evito mencionar venenos en la medicina, alimentos y radiación tecnológica como el 5g y chamtrails. ¿Eso desea la élite mundial con su Nuevo orden mundial? Parece que si, porque entre menos población somos más fáciles de controlar, de esclavizar. Hay más para la disminución de la humanidad como guerras mundiales, catástrofes naturales (O provocadas por los HAARP) y más.
Tienen tecnología avanzada que podría ser usada en pro de la humanidad, pero, como suele suceder con USA, se usa para mal, para hacer daño a otros. La elite destruye en vez de crear, ellos podrían ganarse nuestra confianza siendo sinceros y nosotros darles nuestro apoyo, pero no lo hacen. Es como si fueran o pertenecieran a una entidad del mal. No hay como vivir en paz, amarse, mirar al sexo opuesto y hacerle un gesto de cariño sin que eso sea tomado como algo vulgar o una falta de respeto. No hay como dejarse seducir o seducir a una mujer, no hay como escribirle una carta de amor a esa persona que nos gusta. Pero la realidad es que esos casos de antaño son tomados como posibles motivos para una denuncia en la que tenemos muchas posibilidades de perder.


Veo la homosexualidad como algo no normal, pero me da igual si tengo conocidos o amigos gays o lesbianas. Los acepto más no la vulgaridad que veo en algunas gay parades. Me encanta el feminismo y su esencia más no el falso feminismo donde enseñan tetas al aire gritando con odio cosas que llegan a la agresión. La mujer demuestra su feminismo de forma inteligente, usando el cerebro no los pechos. Hemos llegado al punto en que se dicen que el hombre tiene vagina o la mujer pene y atacan y amenazan, legalmente, cuando se dice que el hombre es el del pene y la mujer la de la vagina. Cuando se dice que la familia está constituida por el padre, la madre y los hijos, se ataca con palabras como facha, retrógrado y hasta homófobo. Hasta donde sé el hombre siempre tuvo pene y si tiene vagina no es hombre, es una mujer que quiere ser hombre y que jamás llegará a serlo por sus condiciones orgánicas y genéticas. No llego a atacar a la comunidad LGTBI, aunque algún susceptible lo crea, pero si hablamos de naturaleza esto no es normal. Y no es normal porque está en riesgo la continuidad de la especie humana mientras que no es el caso entre héteros. 

Y es debido a este tema que la élite acepta y obliga a sus seguidores y naciones esclavas a hacer leyes a favor del feminismo y de los LGTBI. Es una forma sutil de mermar la especia humana dentro de unas décadas. Ahora mi afirmación es que en la actualidad estamos en una guerra de sexos extrema cuando nosotros podríamos vivir en paz, amor y, ¿Por qué no? mucho sexo, aunque la élite también erra en el tema homosexual, porque parece que adoctrinará desde la educación escolar a que los niños se homosexualicen como si fuera paso a la pedofilia, esto ya es otro tema.

domingo, 21 de octubre de 2018

La Gringa.


Para aquel entonces era yo un adolescente de 17 años cuando al barrio llegó esa mona con parecido a gringa. Parecido que confirmamos realmente lo era. Su nombre era algo así como Cynthia, Cindy, Sharon o algo con una C o S en su nombre. Poco a poco empecé a verla con las muchachitas del barrio, las más creídas. Debo confesar que desde que la vi me pareció una mujer del otro mundo; Hermosa, muy Estadounidense, oírla hablar en inglés, especialmente, me excitaba como enfermo sexual. Su ropa era como en las películas de esa década (los 80´s) que sobresalía con nuestra forma de vestir. Piel blanca, ojos verdes claros o azules y unos labios que, para el yo de esa época, era motivo de mis pajas.

Los fines de semana me la pasaba en la panadería del parqueadero, lugar de reunión y encuentro de todos los habitantes del barrio. Ella no podía faltar y siempre la veía los Viernes en la noche y los Sábados. ¡Cómo me gustaba esa mujer! Si, me enamoré de ella y sin decirnos nada, pero ya era conocido de vista y sin darme cuenta cómo inició nos saludábamos. Ella sabía mi nombre y yo el de ella. Siempre iba con su séquito de amigas creídas; ella adelante y como cinco detrás de ella para darse un estatus social en el que no encajaban, pero ella al ser gringa les daba, sin querer, prestigio entre el resto de muchachas de la misma edad.

Yo quería hablarle, conocer sobre su vida, qué le gustaba, pero no pude. Era muy tímido y ya me habían rechazado muchas veces en otras ocasiones incluso en amistad con el sexo opuesto. A eso le tenía muchísimo miedo. Cierta noche mi papá me dio 20 pesos, como unos 20 mil de hoy día, y salí esa noche a la heladería con tanta suerte que me la encuentro casi de casualidad. Yo iba feliz porque tenía dinero y me sentía rico con 20 miserables pesos. La invité a un helado sabiendo que me rechazaría y deseaba que sucediera, así podría comerme el segundo helado yo solo, pero el destino me la jugaría. Ella aceptó. Tuve la oportunidad de conversar un poco con ella, supe de dónde era, por qué estaban en Colombia y dónde estudiaba; su papá había sido trasladado a Colombia para preparar a unos trabajadores del CIAT por un año, pero su padre, pasado unos meses, quería regresar a USA. Su mamá era de Cali, pero habían decido quedarse en Palmira. Llevaba caso toda una vida viviendo en Estados Unidos.
Fue la media hora más increíble y placentera que tuve en la época, verla hablar, verle sus labios, sentir su olor. Me sentía menos que ella, yo la veía en un pedestal. Celestial como un ángel. Su voz me excitaba como loco y ganas de besarla y amarla estando ahí a menos de un metro de distancia. Estaba enamorado de esa culicagada. Y digo media hora porque fue el tiempo que estuve charlando con ella hasta que apareció una de sus amigas y se la llevó de un brazo. Una actitud muy fea para conmigo, se la llevó apartándola de mi para no rebajarse hablar con cualquiera, como para no perder su estatus social aparente. Hasta me miró mal esa amiga. Me sentí mal, pero a la vez me sentí bien de haber charlado con ella unos minutos. Estaba en el cielo y lo celebré esa noche con un buen pajazo de la época.

Uno sabía dónde estaba ella en el barrio porque todas las adolescentes y pre adolescentes del lugar se encontraban en el mismo sitio. Llegué a contar a casi 20 mujeres alrededor de ella, intentando aparentar personas que no eran, fingiendo cosas que no son. Querían estar a la altura de la gringa olvidando sus antepasados indígenas. La invitaban a comer a casa, se esmeraban por atenderla, la trataban mejor que a sus familias como si eso fuera hacer que ella se las llevara a Estados Unidos a ganar dólares. Para ese momento la prioridad de muchos era viajar a este país, eso ya elevaba la imagen ante la sociedad de ese entonces. Eso deseaban todas las menores de edad del barrio con ella, parecía que no la dejaban respirar con tanto agobio. Querían demostrarle ser más que las demás, todas competían entre ellas por ver quién se ganaba el puesto de ser la preferida de ella. Increíble que la gringa no se diera cuenta de lo que sucedía, quizás lo supo, pero no dijo nada.

En algún momento le pregunto a una de estas competidoras por el nombre de la gringa y no me lo quiso decir. Ya lo sabía, pero quería comprobar el celo de ellas para con esta extranjera.
-         - Ella no se va a fijar en vos ni como amigo. ¿Es que no te has visto? – Me dijo mirándome de arriba abajo con una buena dosis de desprecio.
Con disimulo me fui a casa a llorar como gay despechado. Eso dolió, aunque sabía que tenía razón.
En otra ocasión llegó al parqueadero estando yo sentado en el antejardín de la panadería. Me saludó sentándose al mi lado, pero una de sus amigas corrió hacia donde estábamos e intentó llevársela de una mano. Creo que se dio cuenta de lo que pasó porque le dijo a ella que esperara que hablaba conmigo y se devolvió a mí, pero las otras amigas empezaron a llamarla a lo lejos. Recuerdo bien esa mirada, aunque en su momento creí estar mal interpretando todo: Ella quería quedarse conmigo, quería terminar la insulsa conversación que teníamos en vez de irse con sus amigas. La mayoría ganó. Si hubiera tenido una granada se las hubiese lanzado sin pensarlo.

A esa altura de la historia ella y yo ya hablábamos, la conocía y ella a mí. Lo que realmente me sorprendía de los hombres de esa edad en el barrio era que no iban tras ella. Yo les decía que esa pelaita me volvía loco y me daban a entender que no era tan chusca como yo creía, pero para mí era una belleza sin igual, la más hermosa de toda Palmira.
Algún Viernes en la noche escuchaba yo radio mientras ponían las mezclas típicas de los fines de semana cuando apareció ella, me saludó y exclama algo así como que conocía a la que cantaba ese tema. No recuerdo qué tema era, pero debía cantarlo una mujer. La Gringa me dijo que tenía música de ella en casa y mucho más. Hasta me invitó a su casa a oír esa cantidad de cassettes que tenía. Vaya traga la que tenía por ella, esa noche estaba vestida con una minifalda roja y una especie de medias pantalón oscuras con unos tenis de marca. Lo llamativo era ese moño en su rubio y esponjado cabello. De verdad me recordaba a esas películas de los 80´s como Break dance. Y seguía sorprendiéndome que los hombres no hablaran de ella, eso significaba que no les gustaba ni les atraía esa gringa. Hasta hubo uno que me habló en forma jocosa de su forma de vestir ese Viernes.

Me rompió el corazón cuando cierto fin de semana ella me invita a una fiesta que haría una de sus amigas. Así que esa noche me baño, me pongo mi mejor pinta (No tenía mejor pinta) y me voy a su casa. De ahí caminamos al lugar de la fiesta. En el parqueadero estaban sus amigas, unas diez, algunas con sus novios. Todos estaban muy bien vestidos para la ocasión, yo era una mosca en una taza con leche. Si, me sentía inferior a los demás. Ella me llevaba de gancho y al verla sus amigas se abalanzan a ella para presentarle el primo atractivo de una de ellas. La Gringa no me quería soltar, pero una de esas putas creídas me soltó a la fuerza y a la fuerza se la llevaron. ¡Qué poca educación de esta petardas! Ya me iba ir a casa cuando ella me llama y me agarra de la mano.
-          Ven, te invité a que vinieras conmigo- Y me lleva al resto del grupo.
La verdad no quería estar en medio de gente a la que no le caía bien. Estaba muy incómodo. Rato después tomamos dirección a la casa donde sería la fiesta, pero ni me dejaron entrar
-Vos no estás invitado – Me dijo la que organizaba la fiesta.
- Ella me invitó – Le comenté.
- Abrase, mijo, que ella ya tiene novio, si quiere le digo al novio que andás detrás de ella – Amenazó la anfitriona.
Y me retiré mientras otras dos me decían cosas que me herían. No sé si tenía novio o no, pero estaba con el primo de una de ellas que era muchísimo más atractivo que yo.
-          ¡Qué pena! – Decían con burla.
-          ¿Y este es que quiere entrar? – Decía otra.
-          ¿Qué se creyó? –
Inmediatamente me di la espalda me salieron lágrimas a chorros. Yo apuré el paso hasta casa llorando. Me habían vuelto mierda. Esas cosas me marcaron tanto la vida que por eso hoy día soy como soy. Eran peores que crueles esas mujeres y la Gringa ni cuenta se dio. En mi cama me tapaba la cara con la almohada y lloraba desahogándome como nunca.

Cierto día en la noche, creo que ya eran vacaciones de colegio, ella me invitó a su casa a oír música y vaya música, recuerdo que era ese género del freestyle que tanto me gustaba, temas y remixes con esos efectos como si se rayara el disco, fx computarizados que me erizaban la piel y me hacía llorar de emoción. TKA, Judy Torres, Lil Suzy y así un largo etc. Si le hubiera pedido que me prestara algunos cassettes para sacarles copia ella lo haría, pero ni eso fui capaz.
-          ¿Por qué te rechazan las del barrio? – Lanzó ella sin esperármelo.
Ni siquiera sabía la respuesta.
-          Tu eres muy especial, eres buena gente – Endulzó ella.
Sabía del comportamiento de sus amigas conmigo. Pero antes de darme cuenta nos estábamos besando. Supongo que ella se lanzó porque yo no hubiera sido capaz. ¡Dios mío! Estaba soñando, sí, eso era. No, era verdad. Ahí estaba yo besándola. Una mujer tan infinitamente bella como ella, superior a mi me estaba besando. No quería que se acabara ese momento, quería detener el tiempo. Esto era un deseo hecho realidad, ahí estaba probando sus carnosos labios, sintiéndola, oliéndola, tocándola.
-          I love you, my love- Con esas palabras pasé a un estado más allá del enamoramiento.
Ella hizo esa noche lo que quiso conmigo, yo estaba estupefacto y anonadado. No creía lo que pasaba, pero fue una de las cosas más hermosas e inesperadas que viví. Al día siguiente quería verla, amarla, comérmela a besos. Era feliz. Sospechaba que no por mucho tiempo, pero fui feliz aún sabiendo que en cualquier momento esa felicidad pasaría a lo contrario. Tiempo después no me importaba lo que pensaran sus amigas, lo que me valía era lo que la Gringa me dijera. Y de los besos la cosa pasó a sexo. Eso ya fue lo máximo. Jamás en la vida me había pasado por la cabeza, solo en mis pajas pensándola, que llegaría a tener sexo con ella. Casi siempre sucedía los Viernes en la noche en su casa cuando sus papás iban a saludar a la hermana de su madre a unas cuadras de ahí.

Nuestra vida siguió su rumbo, éramos novios o al menos eso creía. Ella ya no se dejaba mandar de sus amigas, aunque solía ir solo con tres, entre ellas esa fea que se las daba de hermosa, la dueña de la casa donde no me dejaron entrar a la fiesta a pesar de que la Gringa me había invitado. Aún así sentían celos cuando la veían conmigo. Recuerdo esa vez que una tía de Paris le envió un pequeño frasco de perfume y todas las amigas quedaron oliendo a esa fragancia. Decían que las mejores lociones venían en frasco pequeño. La tapa tenía un corcho con el que se untaban en el cuello. El barrio quedó pasado a perfume de París. Fue la sensación, aunque ella me contaba en la intimidad que la tía solía enviarle lociones de allá y que cuando ella misma iba solía comprar varios.
Una noche, como era habitual, nos quedamos solos en su casa oyendo música. Inicia la hora de los besos. Terminamos en su cama; ella vestía una minifalda y una camiseta que dejaba libre la imaginación porque cuando se agachaba dejaba ver sus senos. Olía a cielo. Al sentarla al lado de la cama le levanto las piernas, le quito los calzones y me dispuse a hacerle sexo oral. Se me hacía agua la boca verle su cosa húmeda. Yo estaba demasiado excitado, ella sabía lo que me disponía hacer y se dejó. Me acerqué sacando mi lengua, pero a unos centímetros me frené inmediatamente. Sentí como si me hubiesen clavado un tenedor en la nariz penetrando hasta el cerebro. El olor nauseabundo era enorme, pero solo a unos centímetros de entre sus piernas. Casi me desplomo, casi vomito. Ella sonreía, pero esa imagen que tenía de ella cayó al suelo, empezó a derrumbarse. Me molestó mucho. Sonreía como si supiera lo que pasaba. No le hice aquello, solo me subí encima como las otras veces. Muy extraño que una mujer que olía a paraíso tuviese ese detalle en contra.

Pasó el tiempo, casi un año desde aquella vez que la vi. Había pasado muchísimas cosas y todo debía llegar a su fin. Ella me dijo que en dos meses regresarían a Estados Unidos. El papá no quería seguir en este país, aunque le habían ofrecido un buen sueldo. Creo que era para Septiembre cuando volvería a su país. Yo no quería que se fuera, quería seguir con ella toda la vida. No quería que llegara ese instante, pero llegó. Nos despedimos la noche anterior con una buena tanda de sexo. Al día siguiente en la mañana se irían al aeropuerto. Me pidió que no fuera a su casa. Odiaba las despedidas, pero yo no le hice caso, estaba a lo lejos viéndola. Ahí estaba ella con su hermanito y sus papás subiendo maletas a la camioneta. Su tía estaba con ellos al igual que sus tres amigas, entre ellas la fea que no me dejó entrar a la fiesta. Vi cómo se despidieron de beso seguido de un largo abrazo, vi como lloraban. Vi cómo subía a la camioneta con su tía y salían. Vi como emprendieron su camino y yo decidí seguirlos en mi bicicleta, quería que ella se quedara conmigo, quería decirle que de verdad la amaba, que era lo mejor que me había pasado en mi vida. Obviamente no los alcancé y la perdí para siempre.

Esa semana me la pasé con una pena difícil de quitar, llorando sin control. Triste por perder a una hermosa mujer que me quiso. Me quedé esperando una carta de ella, al menos eso me dijo la noche anterior, que me enviaría una para que le escribiera. Estuve pendiente varios meses, pero esa misiva jamás llegó hasta que el hermano de la fea, mientras veíamos una película en mi casa me contó que su hermana tenía una carta para mí, no le puse mucha atención a lo que me decía, pero días después, de tanto insistir le puse atención; su hermana tenía una carta para mí de parte de la Gringa que nunca me entregó. Le pedí verla y sin que ella se diera cuenta me la dio. Tuve ganas de matar a esa fea, la odié con toda el alma. La gringa me había dejado un mensaje escrito con ella que jamás me dio. Estaba envuelto como solía hacerse en ese tiempo, en forma triangular. En esa nota decía cuanto me amó, que fui muy especial para ella, que jamás me olvidaría. Decía que me dejaba varios cassettes con la música que me gustaba, pero eso nunca los vi.
Odié a esa fea como nunca odié a nadie. Pasado un tiempo me la encuentro y me hace un comentario desagradable a lo que aproveché para lanzarle veneno con mi respuesta. Le conté que supe lo de la carta que me había dejado la gringa, ella lo negó y ahí mismo se la mostré, le dije que era lo más feo que había parido la tierra. Salió un tipo a defenderla y aproveché para seguir escupiendo el odio que tenía en mí interior. Le dije que aunque me mandara a pegar o a matar ella seguiría siendo fea, que ella parecía una luna por los cráteres que tenía en la cara, que algunos la llamaban el man porque parecía hombre. Que todos los del barrio sabían que así le llamaban, le mentí. Que por muchas palizas que me mandara a dar ella seguiría siendo fea, que se iba a quedar sola y solterona en la vida porque había que estar muy desesperado para estar con ella. Que era mala amiga por no haberme dado esa carta, que yo nunca le hice nada y que ella no era persona. Que era más pobre que yo y que solo era una pobre más que se creía rica, era una fea que se creía bella.
Lloró y me gritó tantos insultos y vulgaridades que muchos salieron por la ventana a ver qué había pasado. El tipo que iba a defenderla estaba que no sabía qué hacer porque no entendía nada. Yo estaba dispuesto a hacerme matar ese día con quien fuera. Creo que a ella la maté con mis palabras pues una noche estando en la panadería se sentó al lado mío un tipo quien en forma amable me puso conversa. Era el papá de la fea. Le conté lo que hizo y cómo me trataba y del por qué la traté así esa vez. Lo entendió. Semanas después ellos abandonaron el barrio. Nunca me arrepentí de ello.

Atrás queda el recuerdo de la Gringa, esa mujer que se fijó en mi cuando yo tenía 17 años. Esa mujer que aún recuerdo. Un amor que nunca esperé tener, jamás imaginé tener una novia tan preciosa como ella, esa mujer de la que no recuerdo su nombre, solo que empezaba con C o S y que recuerdo como la Gringa.

viernes, 24 de agosto de 2018

LO QUE DEBERIAN HACER LOS ACTORES.


En mi formación como actor, por allá a inicios de los 90´s, la cosa era realmente dura y exigente, con una manera cruel de enseñarnos y formarnos, ni qué hablar del teatro. Hoy día veo a muchos salidos de escuelas de teatro con una preparación muy rara, tal parece que les enseñan y educan para ser dioses y estrellas sin brillo, parece que les suben el ego a un nivel que no les corresponde haciéndoles creer que el actor tiene dominio de una producción o que puede exigir al director ciertas cosas para beneficio de dicho actor.
Mencionaré unas cosas que deberían saber los que quieren dedicarse a la actuación (Interpretación o como les quieran llamar) y es lo siguiente:
  • ·         Deberían estar muy seguros de en qué medio se están metiendo.
  • ·         Tienen que ser conscientes de que es un medio difícil y duro.
  • ·         El mundo audiovisual (Cine, tv, cortos, etc) es un medio falso, hipócrita y demasiado inestable. Los amigos que se consiguen aquí no son tan amigos y entre más popular es uno más amigos falsos se conseguirán.
  • ·         Todo se sabe en este medio. Absolutamente todo en especial lo negativo de los actores.
  • ·         Hay que tener humildad en este medio y no crecerse o creerse más que los demás por mucha fama que se obtenga.
  • ·         La única diferencia que hay entre usted y el que inicia es que a usted le ha ido bien.
  • ·         Puedes ser buen actor, pero sin contactos (Padrino, enchufe, palanca, etc) estas al mismo nivel que el peor actor del mundo.
  •  

Lo dicho atrás se debe a que muchos ya se creen expertos por hacer cualquier cosita en cine o en televisión. Creen que ya son estrellas indispensables por algo pequeño que hacen tomando una actitud fea con otros que pueden estar al mismo nivel, pero que no lo ve creyendo que los demás son menos que uno. Casos de este tipo veo muchos.

Veo actores salir de escuelas con el sueño de entrar a actuar en alguna serie, eso no tiene nada de malo, antes por el contrario, esa energía se necesita, esos sueños son valederos y normales, pero la realidad es cruel y nos muestra algo que no quisiéramos ver. La cosa no es como esperábamos. Es cierto que invertimos dinero, mucho dinero en nuestra formación, pero hay un punto importante; está bien pensar en sacar provecho de lo aprendido, está bien de hacer valer nuestro trabajo, pero si no se puede empezar como actor sin contactos o un representante toca empezar muy de abajo. ¿Y cómo se hace? Pues actuando en cortos universitarios gratis, invirtiendo en práctica, material y conociendo gente a cambio de hacer cosas gratis como actor. Incluso como figurante, ya sé que una cosa es ser actor y otra distinta a ser figurante, pero si pasado el tiempo no se logra hacer nada como actor este es un buen comienzo, aunque hay quienes ven la figuración como lo más bajo de lo bajo, lo peor, como una humillación para quien es actor. Cada quien que vea las cosas como desee, otra cosa es la realidad.
Y si no desea empezar desde muy abajo ya puede hacerlo uniéndose con otros compañeros y hacer micros o haciendo teatro presentándolo en salas pequeñas. Cada cual decide cómo empezar. Lo importante es moverse, hacer conexiones dentro del medio, portándose bien y dejándose enseñar, puesto que lo aprendido en la escuela no es suficiente. Las escuelas no enseñan ni forman como sí lo hace la experiencia.

Nuestro trabajo como actores es crear personajes, interpretarlos y transmitir esas sensaciones que hay dentro de cada ser del que nos apropiamos. Si estamos bajo orden de un director nosotros obedecemos al director aunque pensemos que este errado, siempre podemos sugerirle, pero él tiene la última palabra, puesto que el director es el manda más de la producción.

¿Dónde está el límite entre el director y el actor? El actor obedece al director y solo interpreta el personaje asignado. El actor no manda, no puede decirle al director eso no lo haría así, yo lo haría de esta forma, pues el director ya tiene su visión de ese personaje y de la escena misma.
El actor como tal tiene que estar preparado para interpretar cualquier tipo de personajes sin importar ideología, creencia o moral. Es cierto que con el tiempo nos encaminamos por un tipo de personajes, pero en general estamos en esa capacidad de hacer cualquier personaje y si no es así ya hay un problema y el actor deja de serlo. También es cierto que la idea es vivir de nuestra profesión llegando el día, ojalá, de escoger los personajes que queremos interpretar o de exigir en caso de ser indispensables y famosos, de lo contrario nos tenemos que contentar con lo que conseguimos.

Si aun así al salir de la escuela se tiene esa mentalidad de empezar como actor y pasado un tiempo largo no se logra, hay que replantearse en iniciar de abajo. No es rebajarse, es tomar impulso. Si no se hace algo ya se ha perdido el dinero invertido en una formación que no valió la pena.

domingo, 22 de julio de 2018

Amor no es una historia de...


Pocas veces fui a teatro aun siendo un apasionado al arte y aun siendo actor. Hice teatro en su momento y hasta micros. Fui hasta profesor de teatro y dirigí en su momento. Vi pocas obras en la vida porque no me llamó la atención cosas metafóricas, abstractas y el ruido de los zapatos al caminar sobre el escenario, eso, especialmente, me molestó mucho.


Pero siempre hay un pero, en este caso una obra  que no me asombró mucho, pero que me dejó en silencio, cosa que nunca antes una obra de teatro me había dejado así, las otras me daban sueño. Amor no es una historia de lo mismo de siempre, va más allá, no es una historia de teatro, es más; es teatro, danza, audiovisuales y en algún momento pareciera que hay efectos visuales.
Empieza con una voz e imágenes proyectadas al frente, como si fuese cine. A partir de ahí la función inicia con un viaje de un poco más de una hora, pero parece de mucho menos tiempo. Proyecciones de escenarios interiores y exteriores, la luna siempre presente dando fuerza a Selene, la protagonista. El triángulo, en referencia al triángulo amoroso y solo hasta el final vemos el tema actual de la ideología de género, al menos, nos sentimos en ese medio. Un amor que no es una historia típica en el que hay ganadores y perdedores, aquí todos ganan gracias a su mente abierta, a su relación abierta. La danza mientras se da la proyección es algo que hay que ver, una pesadilla del personaje que dice todo, cuenta una historia de fondo como la escena del jacuzzi o el momento en que ellos piensan en silencio, no hay diálogo alguno, pero las proyecciones de ese instante nos dejan ver el subtexto de todo lo sucedido.

Amor no es una historia típica como culebrón Latino americano, es algo diferente. Todo es importante, tanto la actuación de los actores como la danza y las proyecciones, todo va ligado, unido, no se puede separar porque son uno solo. Es una obra que hay que vivirla, hay que sentirla para disfrutarla. Sus diálogos cuidadosamente escritos, sus movimientos están sigilosamente planeados, nada va al azar, todo tiene su razón incluyendo el texto y audios de las proyecciones.
Carolina Touceda, directota y actriz.

Carolina Touceda es la cabeza de esta obra y protagonista, Selene, sobre la que gira esta obra. Un personaje que lleva a la dificultad de la historia, a tal punto que es la causa de la decisión del hombre, aunque puedo estar equivocado y realmente la historia giraría en torno al amor.


Martina Belloni.

Martina Belloni, actriz de esta obra le da un toque distinto, pareciera ser la que perderá en esta obra, pero si vemos el final nos damos cuenta que estábamos equivocados. Su acento en las proyecciones da un toque interesante. Coreógrafa también participa de la danza en Amor no es una historia de…


Alex ortín.
Alex Ortín es quien padece la historia, todo le sucede a él y eso afecta al resto de los personajes. Tiene la difícil tarea de decidir. Su actuación es impecable y es potente cuando sale y canta tocando la guitarra.

Hay más integrantes de la obra que no se ven y vale la pena resaltar el trabajo de la iluminación y del encargado de las proyecciones. Lo cierto de todo radica en que Amor no es una historia de es una obra que hay que ver porque no es lo que estamos acostumbrados a ver.




sábado, 21 de julio de 2018

Olor a vagina.

Muchos hombres dicen que la vagina tiene olor a pescado. Es graciosa esa afirmación, ya que parece que quien lo dice jamás ha tenido una a centímetros de su rostro, pues ésta no tiene ese olor, es cierto que a veces huele mal, pero nunca a pescado. Me pregunto por qué lo dirán. ¿Acaso quieren hacer humor con este comentario? Una vagina no huele a nada, a veces tiene aroma agradable según perfumes, jabones u otros elementos de aseo personal e íntimo, pero no a pescado. ¿Acaso el pene no huele mal? Esos olores van desde el humor natural del cuerpo hasta a excrementos fecales, pero se equivocan al compararlo con pescado.

Conclusión: Quien dice que huele a animal marino nunca a hecho sexo oral ni ha tenido una en su cara y, en caso contrario, fue con una mujer cochina, desaseada y con algún problema con su higiene personal.

El pene y la vagina en estado normal no huelen mal  y cuando lo hacen no es a pez. A ver si estos hombres se dan cuenta de una vez por todas que cuando destila mal olor no es a este tipo de animal. Tanta burla y comentario intentando provocar risa sobre el olor de la zona íntima femenina y ninguna mención sobre el miembro viril. A ellos también les apesta en su momento.

Creo intuir que este tipo de comentarios los hacen repitiendo como loros lo que escucharon de otros. ¿Chiste, gracia, risa, humor? Para nada, solo me dan pena quienes hacen esta afirmación.

jueves, 12 de abril de 2018

Mi amigo el Narco.



En los años 80´s era muy normal tener algún conocido o amigo que tuviera alguien metido en el cartel de Cali o que fuera narco simplemente. En muchos casos uno mismo tenía alguien cercano, consiente o inconsientemente, que estuviese metido en ese campo, ya sea amigo, vecino, familiar o conocido.
Yo vivía en Palmira y para ese momento era estudiante del bachiller, dependía de mis papás y estaba en la adolescencia. No recuerdo en qué momento empezó todo, pero si me di cuenta de aquel riquito, como le decían, que empezó a ir en su carrazo; una camioneta grande polarizada. Este muchacho de una edad mayor a la mía por 3 o 4 años solía ir con los grandes del barrio, con los que estudiaban en el Cárdenas, el Rafo y colegios públicos donde era normal ver a estudiantes de la calle viviendo en un ambiente de clase media y en donde ellos tenían harta experiencia en la vida de la calle. Un ambiente que no era el mío por ser yo hogareño, en cierta forma y por la educación de mis papás.
Con el tiempo oí, de los amigos del barrio, que el riquito siempre los invitaba a salir; a un balneario, a beber, a cine, a comer, a dar una vuelta a Cali y así, siempre gastando. De ahí a que cuando él llegara al barrio fuera bien recibido por un grupo grande de supuestos amigos que solo esperaban una de esas salidas costosas a cargo del riquito.

Era un tipo que ya había terminado estudios escolares. Me llevaba 3 o 4 años de edad. Era bastante pinta, atractivo para las mujeres, era educado lo cual me sorprendía que estuviera como amigo de los más gamines del barrio, de los menos hijos de mami o papi, caseros que pedían permiso para salir y no como ellos que salían cuando les daba la gana. Su ropa era de marca, eso envidiaban los que le rodeaban. Decía que compraba solo en almacenes finos como Hommo y Chiro´s de Cali y hasta en Nueva York. Sus zapatos se veían nuevos. Zapatos Nike, Apache o sencillos, pero de clase. Ese muchacho llamaba la atención con su presencia y es que brillaba entre ese combo.
Así transcurrió un tiempo y ya era conocido en el barrio, pero poco a poco esas salidas empezaron a dejar de ser. Hablaba con todos, saludaba a todos, era un joven educado, parecía de buena familia. Solía ir a la panadería del barrio, ahí frente al parqueadero donde yo solía ir a comer pan con Colombiana; la panadería del gordo Héctor. Nos saludábamos, intercambiábamos algunas palabras. Eramos conocidos, él me conocía y me llamaba por mi nombre y yo por el de él, aunque se le conocía como el riquito. Ya, para ese entonces, él iba en moto; una Yamaha XT 500, una hermosura de moto con la que yo soñaba.

Cierta tarde de un Sábado estaba sentados frente a la panadería con dos conocidos que vivían en los barrios de al lado; Fátima y el Triunfo. Estábamos ahí mientras jugaban futbol en el parqueadero, cuando el riquito nos dice:
-          - Está bueno este día pa ir a pisciniar, ¿Si o no? –
-         -  Paga ese parche ir a Aguaclara – Le contesta uno de los que estaba a mi lado.
-          ¿Te animás, viejo Jason? – Me pregunta.
Esa salida estaba genial, pero mi problema siempre fue el dinero, no creo que me dejaran ir, ni que me dieran dinero para ello.
-          - No tengo plata, creo que ando con 100 pesos – Le dije.
Aunque hoy día 100 pesos no es nada ni se compra nada de nada, en aquel entonces creo que alcanzaba para ir y venir, más no para entrar y comer algo, pero 30 minutos después nos fuimos a Aguaclara en bus. Estaba a unos 3 kilómetros del barrio. Nadamos y jodimos hasta las 6:00 pm. ¡Qué bien la pasamos! Y que buena la picada que nos pidió el riquito.
Cuando me di cuenta éramos un grupo de 5 los que salíamos cada fin de semana y en vacaciones era constantemente. Había ya pasado mucho tiempo desde que lo vi saliendo con el anterior grupito del barrio el cual dejó casi a un lado. Habrían transcurrido un año o más desde aquel tiempo.

Una vez nos comentó de la inauguración de un asadero cerca al aeropuerto que estaba para pronto y que sería chévere ir. Alguien mencionó que ese sitio era caro por ser de los Rodríguez Orejuela del cartel de Cali, pero no lo creí. Nos invitó, pero por cosas de la vida no pude ir al igual que los demás. Pasada una semana de esa inauguración nos invitó a este asadero a conocer este sitio y de paso ver un partido que había ahí.
Al llegar, el sitio impactaba, era agradable a la vista y en el parqueadero se veían carros de lujo, algunos con vidrios polarizados. En la cancha de fútbol se veía gente de dinero y vi alguno armado. Las mujeres que había eran una cosa del otro mundo. Unos cuerpotes, unas tetas, unos culos, unas caras hermosas de ellas y ellos feos, algunos con cara de pocos amigos que intimidaba verlos, no fuera que se molestaran y nos metiéramos en problemas serios. No sé cómo sucedió, la cosa es que terminamos jugando un partido. Yo de arquero. Ni recuerdo si ganamos o perdimos.
Esa mañana debió jugarse 3 partidos o 4. Uno de ellos, el último, el más esperado. Los otros dos eran de media hora como en el que estuve. Era un ambiente de millonarios, de lujo y derroche. Recuerdo que mi amigo nos comentó antes de empezar el partido
-          - Muchachos, hacen falta jugadores, ¿Quieren jugar? –
-          - Listo- le dijimos.
-          - Necesitamos un arquero-
       - Tapo yo - me ofrecí.
Y nos cambiamos al uniforme. Estaba preparado para entrar a la cancha cuando veo al árbitro, en medio de los jueces de línea, sacar un arma automática y dar dos tiros al aire. Acto seguido me mira y yo me tiro al suelo boca abajo. Pasaron 10 segundos y no pasaba nada. No oí más disparos y yo seguía vivo. Alguien reía a carcajadas a lo lejos. Yo estaba asustado, no sé qué pasaba, pero ese tipo tenía un arma, creo que discutía con los jueces de línea.  Levanto un poco la cabeza y todo marchaba como si nada hubiese pasado. El riquito me miraba riendo. Al fondo había un gordo de gafas carcajeando mientras me miraba.
-         -  Fresco, guevón, que ese es el pito- Intentó calmarme.
¿Pito? ¿De qué hablaba? Miro a los árbitros y había uno sentado en el suelo agarrándose el estómago de la risa. Me costó entender que en vez de pito usaban una pistola.
Jugamos media hora. Creo recordar tapar un penalti. Empezamos a eso de las 10:00 de la mañana. Al terminar los otros partidos noté que apostaban entre ellos. Ya cambiados de ropa esperamos a un lado del parqueadero. Los ricachones empezaban a salir y algunos venían a mí y con palmadita de hombro me decían cosas como
-Bien, pelao-
- Vacano, guevón, me hiciste ganar buen billete-
- Bien, mijo, así se tapa-
  En esas estábamos cuando uno de nosotros, de los cinco del grupo, dice asombrado
-          ¿Esos que vienen allá no son los Rodríguez Orejuela? – Pregunta.
Y mirando al grupo que vienen pregunta uno - ¿Y esos quiénes son? –
-          Pues los del cartel de Cali – Le contestan.
Mi amigo el riquito alegre al reconocer a alguien entre el grupo que salía de la cancha dice
-        -  Si, ese es el patrón, Don Gilberto y Miguel. Espere se los presento –
-      - No, dejalos, no los molestés. - Casi le dije suplicando. No quería que lo molestara. Ni que fueran amigos.
Pero empezó a llamarlo a voces levantando la mano.
-         -  Don Gilberto, Don Gilberto – lo llamaba y yo cagado del miedo. No quería que lo molestara. Nos iban a matar solo por molestarlo.
Yo me le ponía al frente para que se calmara y no lo llamara
-          - No, no hagás eso, déjalo, marica- Casi llorando le decía-
Pero él seguía. Así que intenté ponerme detrás de él y hacerme el bobo para escapar. Al verle las caras a ellos veo a dos tipos mal encarados con cara de no tener amigos. Parecían ir escoltados por varios matones a sus lados. En esas el gordito de chivera mira a mi amigo que lo llamaba. Le lanza una mirada de odio. Me temblaba todo el cuerpo. Aún si quisiese correr no lograría ni caminar. Y creo que fue cuando lo reconoció que su gesto cambió a uno más amable. Acto seguido se dirigió hacia donde estábamos. Se estrecharon la mano y nos saluda a nosotros. Yo atrás de todos casi escondido fui sacado a la luz por el gordito de chivera; Gilberto quien tras el apretón de manos me dice
-          - Buena esa pelao, me hizo ganar dinerito –
Y nos presentamos todos. Ese tipo que no conocía a mi amigo le hablaba muy familiar, como si se conocieran de años. Y ese peligroso delincuente del cartel de Cali empieza a preguntarnos si estábamos bien, si nos habíamos divertido y lo que hacíamos en la vida.
Cada uno empezó a decir yo estoy en quinto, yo en cuarto, yo termino este año el colegio y lo que siguió jamás me lo esperé de un matón como ese tipo que estaba ahí frente a nosotros.
-Bien, pelaos, estudien. Estudien y prepárense en la vida- Nos aconsejaba Gilberto Rodríguez Orejuela, jefe del cartel de Cali.
No podía creer lo que escuchaba de su propia boca. Nos aconsejaba a estudiar un matón en vez de decirnos que hiciéramos plata como fuera, en vez de decirnos que si queríamos trabajar él nos daría trabajo.
-        -  Hay que estudiar, esa es la mejor herencia que le pueden dejar a ustedes sus papás –Terminó de decir como si fuera un padre preocupado por el futuro de sus hijos.
Cambió la imagen que tenía de este delincuente. Jamás imaginé que esto sucediera, nunca creí que un narcotraficante nos recomendara estudiar en la vida y prepararse.
Hablamos un poco más hasta que preguntó si teníamos hambre, nosotros respondimos que si e invitó a pasar a comer ahí dentro del asadero, pero yo no tenía dinero, eso se veía costoso. Nos pidió que esperásemos un momento mientras él volvía. Dos minutos después regresó y nos regaló de a billete de mil pesos según recuerdo. Era bastante dinero en ese año, final de los 80´s.
Pasamos al comedor y comimos todos. Había mucha gente y narcos, mujeres hermosas con sus cuerpotes deseables y tipos armados con rostro de asesinos. Tuve la oportunidad de repetir mi buen pedazo de filete de carne con Colombiana, aunque en un comienzo creí que teníamos que pagar la comida resultó ser gratis para todos.

Con el riquito seguimos saliendo, especialmente a balnearios de Palmira o a veces hasta a los toboganes de Pance en Cali. Para ese momento me era imposible quedarme un fin de semana en alguna de esas salidas ya que en casa era imposible conseguir ese permiso. No siempre podía salir con este grupo, ya que, aunque él siempre gastaba si veía que todos poníamos dinero, yo no siempre obtenía permiso en casa para salir. Tenía otros asuntos que solucionar como el ganar el año escolar y, en su momento, pasar a la universidad a estudiar algo rentable que me sirviera en el futuro, según decía mi mamá, pero yo estaba encaminado hacia el arte, quería ir a bellas artes a estudiar pintura, pero mi mamá no quería.
Fue un fin de semana que fuimos al lago Calima a una finca del patrón. Hubo una rumba del otro mundo. Se presentó un grupo de salsa de un grupo conocido. Antes de eso hubo una exposición de pintura en una sala de la casona y, por lo que vi, los artistas vendieron todo durante la exposición. Pinturas y algunas esculturas. Según lo que mi amigo me contó los expositores salieron ganando y pagados con casas y carros que habían ahí en el parqueadero, además de dinero en efectivo. ¡Cómo se movía el dinero entre ellos! A la noche el concierto de salsa y en una de las habitaciones había una mesa en el centro con un montículo de coca a la que iba el que quisiera inhalar un poco. Ya entrado el día siguiente en plena madrugada pudimos el grupo de 5 amigos conversar con Gilberto Rodríguez Orejuela. Quien empezó a preguntar qué queríamos estudiar y hacer en la vida. Uno de nosotros le dijo que quería ser como él. Gilberto lo mira y le dice que no, que primero tendría que estudiar para ser alguien en la vida, que para malandros ya estaba él y el otro (Refiriéndose a Pablo escobar), parecía aconsejarnos, aunque a la vez era contradictorio, puesto que la droga que él comerciaba perjudicaba a jóvenes como nosotros. Intentaba convencernos de seguir estudiando, si no podíamos en una universidad privada al menos en una pública, ya que muchas públicas se pagaba poco según lo que los papás ganaran.
Cuando me preguntó a mi le dije que quería estudiar pintura en bellas artes y me dio alegría inmensa cuando me dijo que era amigo de la directora, incluso que él podía hablar con ella para que me becara, pero primero tenía que terminar el bachillerato. No parecía un peligroso narcotraficante, nos hablaba tranquilo aconsejándonos como un padre a su hijo. De verdad que no parecía un enemigo de la sociedad. Era calmado, con su mirada seria al igual que su hermano Miguel, pero nos inspiraba confianza e insistía en prepararse en la vida, en estudiar. Esa noche salí de ahí ilusionado, ese narco me iba a ayudar a conseguir una beca para estudiar arte en el conservatorio de bellas artes de Cali, una ayuda que jamás llegó. Terminé el colegio y a través del riquito le envié razón para que me becara y no se pudo eso. Me fui a Bogotá a estudiar y cuando regresaba a Palmira en vacaciones me encontraba con él, esos sí que eran días. Mis papás se habían ido a otra ciudad a trabajar y yo podía salir días enteros de casa sin problema a disfrutar de la vida.
Esas vueltas a la sexta un Viernes o un Sábado eran inolvidables, ir a la perrada de Edgar, negocio del cartel de Cali o ir a un almacén a comprar ropa. Ir con sus amigas, oír la música que ponían en Todelar Stereo Cali mientras conducía en carro por toda la sexta y ver cómo a él lo trataban bien y los dueños de los locales le rendían pleitecía. Esa vida era la que yo quería, yo no quería depender de mis papás, no quería seguir siendo pobre, quería disfrutar de la vida, de mi juventud, viajar. Mi amigo tenía una calidad de vida impresionante. Para ese entonces eran ya los 90´s, año 91 o algo así. Aunque éramos un grupo de cinco reconozco que parecía tener preferencia por mí.
Por él, del cual ni recuerdo su nombre, solo el apodo del riquito, conocí a un grupo de paracaidismo donde hice mis primeros saltos. Un total de cinco hice. Y mucha gente, quizás relacionada al narco indirectamente.

Una vez en una finca cerca a Cali fui directo, en una conversación, con mi amigo después que confesamos el aprecio que sentíamos mutuamente. Era el año 93, creo recordar. Estábamos en el balcón del segundo piso, podíamos ver la piscina al frente y al resto del grupo en la parrilla del asador con la carne. Ya estábamos un poco hebrios y el riquito me empieza a contar su historia:
A sus papás los mataron junto con un hermano que era niño en ese momento y la cosa se quedó así. El se fue a vivir con su abuela a Cali, ya que él era de Tuluá. Su papá era un contable de Miguel, así que apenas tuvo oportunidad, habló con Miguel para que le diera trabajo con la finalidad de algún día vengarse de los policías que mataron a su familia. Empezó de muy abajo desde joven. Estaba terminando el sexto de bachiller cuando entró con ellos; contestando el teléfono y de mensajero principalmente, fue gracias a esas vueltas que conoció mucha gente quedando él como alguien que ponía cara a los jefes del cartel, fue como un relaciones públicas de los Rodríguez Orejuela. Aunque fue Miguel quien le abrió las puertas, más tarde pasó a estar al lado de Gilberto. El trabajo del riquito era esa especie de relaciones públicas, pero también de conseguir gente útil para ellos. Por eso a él lo apreciaba mucho la gente a donde iba, no importara que fuera a la sexta, a Aguablanca a donde lo llevé en la XT 500 o a Siloé. El riquito era conocido y se hacía querer. Tenía una forma de ser humilde, sabía usar las palabras adecuadas para decir las cosas y con las mujeres se llevaba de maravilla cosa que nunca me extrañó. Nunca lo vi discutir con nadie, aunque no quiero decir que no lo hiciera.
Ese era su trabajo con ellos. Recuerdo a un señor que pedía dinero frente al sándwich Cubano frente a Sears. Se le acercó y le preguntó para qué necesitaba la plata a lo que el indigente le dijo que para comer y dar de comer a su familia. Era un tipo de barba de unos 40 años, creo recordar. El riquito entró al sándwich Cubano, comimos y después pidió 10 sandwiches para llevar. Se los dio al hombre de la calle y le dijo.
- Quiero llevarte al lugar donde vivís y ver a tu familia si es cierto lo que me decís -
El hombre no quería, pero accedió a llevarlo con su familia. Lo subió en el carro y fuimos al río casi al lado de Bellas artes, donde había una choza hecha con cartón. Ahí había una mujer con gripa y tenían dos niños de unos 10 años que pedían plata en la calle. Eran gamines. La mujer se alegró mucho al ver la comida que traía el tipo y agradeció mucho. En su cara había una mirada de esperanza y agradecimiento.
Estuvo hablando un rato largo con ellos, preguntó si los niños estudiaban y contestaron que no, porque ni zapatos tenían. Les preguntó qué sabían hacer y él respondió que era campesino, él sabía todo sobre el campo, pero que fue desplazado por la guerrilla del Cauca y ella era costurera. Esa tarde de inicio de los 90´s esos indigentes salieron para un pueblo al norte del Valle a cuidar una hacienda. Tiempo después los volví a ver y no los reconocí, eran otros, parecían personas común y corriente. El riquito les había dado una nueva vida a cambio de nada, solo de cuidar una hacienda que no tenía nadie encargada de ella. Este mismo acto se lo ví a Gilberto una vez en la calle con uno que pedía dinero para comer. Le llenó una bolsa de perros.
El riquito era consciente de que en ese mundillo no habían amigos, que en cualquier momento podría ser traicionado y asesinado por alguno de sus compañeros, aunque gozase de la protección del jefe. El sentía un vacío profundo no tener a sus papás vivos y sentía odio por la justicia al no hacer nada por investigar ese caso. Los asesinos seguían vivos. Por eso llegó a mi barrio y a otros de Palmira, para hacer amigos, conocer gente y tener alguien en quien confiar y poder contar. Era como un impulso psicológico, lo veo así hoy día, de llenar el vacío que dejó su familia. Por eso hizo esos amigos en Caicelandia, mi barrio, por eso salía con ellos hasta que ellos empezaron a cogerlo del bobo del paseo, del bobo que pagaba sus caprichos y empezó a dejarlos poco a poco sin dejar de ir al barrio, le gustaba ese ambiente que había en ese lugar. No le gustaba que lo cogieran como el que pagaba todo, también quería ver que todos pagaran, pero no fue así. Era una relación hipócrita, a conveniencia y hasta le habían pedido prestado dinero que nunca le devolvieron. Y según decía, vio en mi un niño bien, un pelao de familia. Me probó ese día que fuimos a Aguaclara, un balneario cerca del barrio, camino a Pradera. Me apreciaba y me consideraba su amigo. Tanto era así que fui el único de los cuatro del grupo a quien le había contado eso, fui el único que lo había acompañado a los sitios donde los acompañé. A pesar de que para ese entonces yo estudiaba en Bogotá, nos veíamos en vacaciones.

No niego que me sentí especial de tener un amigo como el riquito. Yo ansiaba esa vida que tenía, quería trabajar con él y hacer lo que yo quisiera sin dañar a nadie. Yo quería salir, conocer gente, viajar, divertirme, pero no tenía dinero para esas cosas, no tenía nada. Dependía, en todo sentido, de mis papás. Cuando estudiaba actuación donde Ronald pasé hambre dura durante días, a mi me enviaban un dinero mensual para transporte y otras cosas que no siempre alcanzaba, me privé de demasiadas cosas. Mis compañeros de universidad y de la academia iban a la tienda a diario y comían lo que querían, pero yo ni eso podía hacer porque tenía contado el dinero, pero mi amigo eso no le preocupaba, el dinero a él le sobraba. Eso era justamente lo que yo quería y esa noche, mientras hablábamos estuve dispuesto a dejar todo por tener esa vida. Le pedí que me metiera a trabajar con él y su gesto, como respuesta, no me gustó. Pasaron varios segundos hasta que me dijo lo bravo que era ese ambiente, que él no me veía en eso. Que yo era tan buena gente que a mí me comerían vivo en cosa de días, pero le rogué, le supliqué que me metiera con ellos, que yo aprendía fácil. Que hoy mismo empezaba. Realmente en ese momento vi la cosa fácil, pero qué equivocado estaba. Lloré insistiendo, le di mis razones por las que deseaba trabajar con ellos, quería vivir bien, no tener las dificultades que tenía en ese momento, quería tener facilidad para muchas cosas y no estar machuchando la plata por miedo a descuadrarme en algo, cosa que solía sucederme. Me miraba con compasión, entendía mi situación, pero era mi amigo y me lo dijo
-          -Si vos fueras otro probablemente ni dudaría en meterte aquí a camellar, pero como sos mi amigo y te quiero como amigo no quiero verte aquí. Yo a vos te mostré lo bonito de este trabajo, pero esto es muy feo y eso es lo que no te he mostrado a vos –
Mi vida daba por trabajar con ellos, pero se negó y creo que hasta hoy día lo entiendo y debo agradecer.
-        -  ¿Qué te ha dicho Don Gilberto? ¿Qué es lo que siempre te insiste?- Preguntó.
Y sabía cuál era la respuesta – Que estudie –
Lloré. Odiaba mi vida, odiaba pasar dificultades por el puto dinero. Quería ser rico, salir, viajar. Tener una esposa hermosa de buen cuerpo que me amara y tantos sueños jamás cumplidos hasta el momento. Pero mi amigo me ayudó a no entrar en ese territorio.
Me contó que se había vengado de los policías, supongo que los torturó y mató. Me decía que tenía un dinero ahorrado para vivir bien el resto de su vida. Que quería abrirse de ese mundo e irse a una isla para vivir ahí. Creía que se refería a San Andrés. Era un tipo inteligente que pensaba en su futuro y sabía que su futuro no sería siempre con los del cartel de Cali.

Para el año 1993 mataron a Pablo Escobar. Me dijo que la cosa se complicaría para el cartel y que debían prever eso, cosa que ya lo estaba haciendo. Primero fue Medellín ahora irían por los de Cali, estaba preparando su posible ida del país, ya que a Miguel y Gilberto los estaban molestando el gobierno central y lo que menos quería el patrón era tener líos con la policía a quienes les tenía respeto, a pesar de todo. Para el año 94, cuando estaba ya en la Universidad estudiando Artes Plásticas, le perdí todo rastro al riquito. Ni señales de él y puede que fuera por dos razones; porque no quería implicarme o porque estaba muerto. Dios quiera siga vivo, relacionándose con la gente, viviendo bien.

Atrás quedó esa historia mía con alguien perteneciente al cartel de Cali, conocí directamente a Gilberto quien me pareció afable, buena gente a pesar de lo que hacía, amigable y hasta bondadoso, pero es cierto que yo solo vi lo bonito de ese medio y no lo real. Atrás quedaron las salidas a la sexta un viernes en la noche oyendo Todelar Stereo Cali, las idas a pisciniar, a comer al Sándwich Cubano o a la perrada de Edgar. Realmente no cambió solo para mí, la avenida sexta que era el lugar de encuentro de todos, la avenida más famosa del país por su comercio y por ser de una ambiente espectacular también murió cuando el cartel de Cali murió con la captura de los Rodríguez Orejuela. Cali cambió cuando desaparecieron los que la impulsaban. La gran diferencia que hubo entre los dos carteles es que los de Medellín querían imponerse mediante el terrorismo, querían tener su escuadrón militar imponiendo respeto para poder hacer lo que quisieran mediante el miedo, pero los de Cali querían hacerse amigos de todos y fue lo que lograron, ellos no usaban la fuerza, eran amigables con todos. Es cierto que cuando tenía que ponerse duros lo hacía y si era matar lo hacían, pero era mejor ese ambiente con el cartel de Cali que con los de Medellín.

No sé dónde andará mi amigo o si viva o no. Queda en mi recuerdo. La vida da muchas vueltas y a veces me sorprende, aunque diga que ya nada me sorprende en la vida. Hoy día vivo en Madrid. Sigo con dificultades económicas intentando hacer lo que me gusta en mi medio; el mundo audiovisual, parece que lo estoy logrando, a pesar de que aún no vivo de ello. En el verano del 2017 me llamó mi manager, Andrea rey, para ir a un casting en Galicia para una serie sobre el narcotráfico en Galicia, pero que este casting se haría allá y yo debía costearme el viaje. Acepté porque si era sobre narcos tenía muchas opciones de pasar, pues en mi región (El Valle del Cauca) muchos estuvimos muy en contacto con ese mundo. Fui, presenté casting y gustó, al menos eso dijeron. Meses después estuve grabando en Galicia interpretando a Gilberto Rodríguez Orejuela con el que no tengo ni el más mínimo parecido físico, me parecía más a Matta Ballesteros que fue el personaje que interpreté en el casting que al patrón. Fue gracioso, pues lo conocí, hablé con él. También fue un honor aunque mi aparición en la serie fue corta y muy a pesar de que no me parezco al gordito de chivera.




jueves, 1 de marzo de 2018

AMEN.



Es una palabra que está mal usada incluso por seudo pastores de otras religiones, que al parecer la adaptan para conveniencia propia. La gente ignorante pide amén para fotos de personas enfermas o niños terminales creyendo que así, con esos amenes, se recuperará o tendrán un milagro que los levantará como si se tratasen de Lázaro.

Así sea es el significado que se le da a la palabra amén cuando es errado esta explicación. Amén es así es, teniendo un significado de que así es y no de así será que incluye una esperanza o deseo (Falsa ilusión) Así sea es deseo, es una esperanza que puede cumplirse o no. Así es, es firme, es orden, es mandato de que así está hecho, de que así se está haciendo.

Cuando se pide escribir amén, creyendo que el enfermo sanará se traduce como que el enfermo está así y así será como estará, incluso si se dice con su significado real se está deseando que el paciente tiene que estar así.

Así sea es sinónimo de; ojalá suceda, espero que así suceda, deseo que eso ocurra. Así es, en cambio, es sinónimo de; así está sucediendo, esto ocurre ahora y lo vivo, lo estoy viendo, soy testigo de ello, ordeno que esto ocurra y es lo que sucede justo ahora.

¿Con cual amén se queda usted? ¿Con el de los ignorantes que quieren dar una imagen de justos, limpios y buenas personas? ¿Con el que muchos gritan a los cuatro vientos para que todos crean o piensen que esta persona es buena? ¿O con el amén poderoso que ordena el Poderoso para que eso suceda?